domingo, 25 de abril de 2010

Un día cualquiera en mi extraña vida

Qué días tan extraños, pero ya hasta comunes en mi diario vivir...creo que todo comenzó cuando estaba en el Instituto y la maquina de "golosinas" me tragó $100...Estaba tan enojada porque ya habían cerrado el casino, hacía frío y no tenía más monedas para comprar nada, y peor estaba bien lejos de otro lugar donde poder comprar. El asunto es que tal rabia sacó mi instinto animal, por llamarlo de alguna manera y empecé a patear la dichosa máquina. La patié tanto que recupé más de lo que me había tragado...fueron $1950 que quedaron en mi bolsillo, más otros $100 que le había tragado a mi compañera. Nos dirigimos a tomar la micro, en eso no parabamos de reír de la situación, y llegó el recorrido de C02; estaba casi con todos los asientos ocupados, pero rápidamente me alerté que había uno desocupado. A los minutos después se sube una señora, de unos 50 años...no "tan vieja" y patudamente le pide el asiento a un escolar que iba al frente mío...nuevamente mi ira social salió a flote diciendo "no podí ser tan barsa, si tan vieja no es...los años aún no pesan, lo único que le pesa es la guata"- Si puede que haya sido mucho, casi falta de respeto, pero cientos de veces vi señoras con guagua de pie y ella que con suerte iba con una bolsa, pida el asiento. Creo que la sociedad se aprovecha en muchas ocasiones de esas cosas.

El día terminó, pero esto no se detenía allí...
Al día siguiente se me ocurrió ir a la feria del libro que esta en Plaza de Armas por el Día Mundial del Libro...
Nos juntamos con el Ale en el metro para asistir juntos. A pesar de que había una gran variedad de textos, pero que sin duda faltaron...mucha literatura y pocos libros de áreas específicas. Bueno voy a lo importante; En uno de los edificios que se encuentra alrededor de la plaza de Armas, se encontraba un tipo, afirmado de un arnés creo que protestando de la manera absurda que he visto: lanzando papeles informativos desde lo alto, teniendo a los espectadores pendientes de que si se tiraba o no. Llegó bomberos, los pacos...en fin...era tanta la atención que le prestaron al tipo, que en realidad yo quería que se lanzara. Ocupó tiempo valioso de tipos que pueden haber estado salvando vidas, apagando un incendio, apaleando al flaite o simplemente mirar la feria.
Nuestro recorrido siguió después que el tipo decidió salir y subir a uno de los balcones del edificio... Al final lo mejor que vimos en toda la feria fue un libro de Stanley Kubrick, en el cual estaba toda la filmografía del director...si hubiese tenido las lukas quizás me lo hubiese comprado. Nos dió el bajón asi que partimos al Portal de comidas que esta cerca de la plaza, dónde se nos ocurrió la magnífica idea de meternos a un local que tenía una escalera mecánica sólo de subida...el asunto es que no nos gustó nada de allí y era un weveo salir!!!Pasamos todo el comedor del salón, llegamos a una escalera que se juntaba con otra al bajar, doblamos a la derecha y era como un callejón, y al salir llegamos a una galería que al atravesarla salíamos a Paseo Ahumada...al final tuvimos que volver pero nos metimos a otro local a comer chorrillana. Llegué corriendo al Instituto a imprimir el trabajo que debía entregar..
En fin...un día como cualquiera, sólo que terminé bailando rock n' roll

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